MATERIA PRIMA


1. Más allá del aroma: la historia y el alma de nuestras materias primas

Cada perfume MARCER empieza con una elección: la de buscar lo auténtico.
Trabajamos con materias primas de origen natural y ético, seleccionadas por su calidad olfativa y su procedencia.
No todos los aceites esenciales son iguales, ni todas las resinas cuentan la misma historia. Detrás de cada ingrediente hay un territorio, un clima, una recolección, y manos que le dan forma.

Esa singularidad es lo que nos mueve.
El resultado es un universo olfativo vivo, cambiante, que refleja la autenticidad de la naturaleza.


2. Tinturas, absolutos y aceites esenciales: la belleza de lo artesanal

En MARCER trabajamos con un amplio catálogo de tinturas: un proceso lento, paciente, en el que las materias vegetales se funden con el alcohol hasta revelar su esencia más íntima.
No se trata solo de extraer aroma, sino de preservar la emoción que guarda cada planta, flor o resina.

Usamos aceites esenciales obtenidos mediante destilaciones tradicionales, concretos, resinoides y absolutos que conservan la complejidad de su origen.

Cada paso del proceso es artesanal, desde la mezcla hasta el filtrado y embotellado.
Así, cada fragancia conserva el rastro de quien la crea: una huella humana que se percibe incluso antes de olerla.


3. El poder del origen: cuando la procedencia define el carácter

No existe una bergamota universal ni un vetiver genérico.
La zona geográfica, el suelo, la altitud, la cosecha o el método de extracción cambian profundamente el carácter de cada materia prima.
Por eso trabajamos con proveedores que se aseguran de que sus productores comprenden su entorno y tratan cada cultivo con respeto.

Una Jara española, una vainilla de Madagascar, un oud camboyano o un incienso de Yemen o de la India no son simples ingredientes: son matices; paisajes, memorias y culturas transformadas en aroma.
En cada fórmula, la procedencia no es un dato técnico, sino parte de la narrativa.

Cualquier cliente de MARCER puede preguntar por la procedencia de cada materia prima expuesta en el inci, si esta no está previamente ya indicada.


4. La imperfección natural: cuando la variación es un signo de verdad

En la perfumería industrial, todo huele igual. En la perfumería real, cada lote tiene vida propia.
La intensidad, el color o la textura de una materia prima, cambian con el tiempo, con la temperatura o con la mano que la elabora.

Esa variación, lejos de ser un defecto, es una prueba de autenticidad.
Cada perfume MARCER encierra esa vida, esa ligera imperfección que lo hace irrepetible.
Porque la naturaleza no repite, y nosotros tampoco.

En cada fragancia de MARCER podrás encontrar el año de elaboración e indicaciónes de batch posteriores si los hubiera.


5. La huella del proceso: del laboratorio a la emoción

El perfume que llega a tus manos no es un producto terminado, sino una creación viva.
Pasa por fases de maduración, descanso y afinado, donde los aceites y las moléculas se integran hasta lograr un equilibrio pleno.
Nada se acelera. Nada se disfraza.

Incluso con el paso del tiempo, notarás su evolución dentro de la botella.

Creemos que el lujo está en permitir que las cosas respiren, maduren y se transformen.
Por eso, cuando esprayas un frasco MARCER, no solo descubres una fragancia: descubres el resultado de un proceso hecho con tiempo, conocimiento y sobretodo, amor y respeto por el oficio.


En próximas entradas del blog hablaremos sobre ingredientes específicos utilizados en las fragancias MARCER.

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